Me parece curiosa esta tendencia de que los jóvenes se tienen que conformar con cualquier mierda. ¿Salario? Es que eres joven, te conformas con lo mínimo posible. ¿Vivienda? Con que estires las piernas vas que chutas. Hablan de nosotros como si no fuéramos personas.
Hay que ver cuánto le escuece a un rentista que le recuerden que heredar el piso que tu abuela compró en 1932 por seis paquetes de garbanzos y pedir un SMI mensual por vivir en él no es trabajar, si no parasitar.
Los nazis les decían a los judíos que se metieran a ducharse cuando llegaban a los campos, esas duchas eran las cámaras de gas.
Israel le dice a la población del Líbano que se vayan a zonas seguras, una vez allí, los bombardea sin piedad.
Distintos asesinos, los mismos métodos.
No hace ni dos meses que votasteis en contra de topar los precios de la gasolina en caso de que algo como esto pudiese pasar, Alberto te juro que eres lo más tonto que he conocido como político en este país.
Vaya puta mierda de periodismo hay en este país de verdad. Esos aviones son americanos. No se les permitió usarlos en territorio español, por lo que se los llevaron a otras bases, fin.
Estudiar 4 años de periodismo para hacer tu trabajo como el culo.
Suben los precios y ya estáis los de siempre con la cantinela habitual: Los impuestos.
Os recuerdo que en la anterior crisis energética, el Estado abonó 20 céntimos por litro, a todos los consumidores, al echar diésel o gasolina.
Las empresas energéticas no nos perdonaron ni un céntimo.
También os recuerdo que bajaron el IVA en los alimentos básicos y vuestro amigo Juan Roig aprovechó para subir los precios.
Si defendierais al Estado (que somos todos), en vez de defender a las empresas privadas, nos iría mucho mejor.
Que no vais a heredar Repsol ni Mercadona, por mucho que os esforcéis.
Perdonen mi opinión de extrema izquierda, pero creo que bombardear una escuela infantil y asesinar a 40 niñas no es derrocar ningún régimen dictatorial.
Los adolescentes violadores quedan en libertad vigilada bajo custodia de esos padres que los han educado tan bien, mientras la niña agredida ha abandonado el colegio para no encontrárselo de frente.
Así no se protege a las víctimas ni se enseña a los delincuentes.