Cada día pesa más esto de extrañarte...
El amor se disipa convirtiéndose en partículas de dolor,
mi corazón late bombeando recuerdos que invaden mi ser,
y mi alma llora soltando todo lo que no fue.
Siempre tuve a la tristeza muy cerquita,
hasta que por fin me alcanzó
haciendo que mis noches pesen un poco más,
sujetando mi corazón
para que no se derrumbe lo poco que queda de mí.
Con cada paso el dolor se hacía más pequeño, como si la inercia dejara atrás las cargas;
sentía que cada gota escurría lo que me acechaba y, mientras el sol mostraba mis sombras, la lluvia en silencio se llevaba todo.
Por cierto no crean a los estafadores que dicen "escribime te puedo ayudar a recuperar tu cuenta" o "escribile a tal persona ella me ayudó" no no, solito se recuperó mi cuenta, solo esperé a que Facebook haga su trabajo.😌
Regreso para hacer una pequeña descarga de mis emociones reprimidas.
La vida sigue doliendo cada día, pero logro encontrar pequeñas dosis de felicidad que me sostienen
... por eso, respiro y me siento a un costadito de la esperanza.
Es una de esas noches en las que me toca llorar en silencio y ocultar mi pesar.
Mañana será un nuevo día y el sol alumbrará hasta en lo más recóndito de mi corazón.
Donde el alma no reposa,
donde caen más lágrimas,
donde se acumulen dudas,
donde siempre esperes algo más;
huye, no es tu tierra, es tu infierno;
si no huyes, la felicidad comenzará a alejarse, cada día un poco más.
Solamente deseo superar aquel episodio que ha marcado mi vida para siempre.
Trato de seguir como si no hubiera sucedido.
Como si todo en mi vida fuera normal.
Pero no, por las noches, sigo encontrando al dolor, a la soledad y más de cerquita, al silencio.
Cada cierto tiempo regreso aquí, no es que me canse de dar, sino que no tengo de donde recargar energías.
Doy sin esperar nada a cambio, pero nada es recíproco en mi entorno.
Pues así, siento que cada día desaparezco un poco más.
Me encanta escribir, es una lástima que cada escrito signifique que estuve con una tristeza inmensurable.
Detrás de cada belleza hay un toque de tristeza,
o podría decirse que detrás de cada tristeza hay un toque de belleza.