“yo tuve que morir un par de veces para aprender a valorar la vida, y cuando hablo de morir no hablo de dejar de existir. hay situaciones que matan tu espíritu y mueres aunque estés respirando”.
— mario benedetti.
Iba a vengarme pero entendí que tu peor castigo eres tú mismo, arrastras tus miserias a cada vínculo, mientes hasta perderte, cambias de versión según te conviene, hablas de lealtad sin entenderla, arruinas lo que tocas y señalas al resto, entendí que si, eres tu propio karma.
Con los ovarios suficientes para afrontar todas las consecuencias de mis decisiones, por no haberme ido a tiempo, por haber elegido mal, y sobre todo por haber sido tan terca.