No existe jugador en la historia que genere esto. No lo pidió. A todos sus compañeros le salió hacerlo. Eso se gana. Además de por todos sus goles y títulos, por esto es el más grande de todos los tiempos.
Me destruye pensar que este llanto desconsolado fue el desahogo por haber sentido durante más de 80 minutos que era su último partido en un Mundial, en octavos contra Egipto. Por suerte el fútbol esta vez no fue tan desgraciado con él