Te levantas un 22 de diciembre con todas las vacaciones del cole por delante. Te sientas a desayunar mientras suena de fondo el sorteo de la lotería. Ya fantaseas con lo que te traerán los reyes y aún tienes a todos tus abuelos en tu vida. Éramos millonarios pero no lo sabíamos.
Lo cierto es que no sabemos cuándo será la última vez. Ni el último abrazo, ni el último beso. Ni el último te quiero. Ni siquiera el último suspiro.
Disfruten, la vida no avisa.