Últimamente me di cuenta de que no quiero tener problemas con nadie, no quiero vínculos forzados y realmente no me interesa lo que digan o piensen de mí.
Lo único que deseo es mi paz, ser feliz y en un futuro no muy lejano, haber cumplido todas mis metas.
Tan necesarias las conversaciones incómodas, las que te retan y te hacen ponerte en el lugar del otro, las que te abren los ojos y te permiten crecer en pareja.
Dejen de romantizar que sanar es salir a tomar café e ir a caminar a lugares bonitos, sanar es abrumante, es un sube y baja de emociones constantes, es intentarlo todos los días a todo momento, y no dejar que tus pensamientos te ganen y arruinen tu día, no es genial, es horrible.
Cada día estoy más convencida que el amor es voluntad.
Voluntad de crecer, de ser mejor por uno mismo, para ofrecer lo mejor al otro, voluntad de trabajar diariamente.
El amor sin constancia se vuelve sacrificio.