me dicen, "Ilorando no solucionas nada", y, al menos a mí, llorar me cura el alma, me sana el corazón, me libera, me ayuda a cerrar ciclos, clarifica mi mente
el verdadero “mediados de junio” es cuando te das cuenta de q hace un año tu vida era totalmente diferente y había personas que hoy ya no forman parte de ella