El presidente solo insulta a las colegas mujeres. Ni siquiera osa inventarle un apodo denigrante a ningún varón de la música, habiendo muchos que se pronuncian en su contra.
Y esta es la menor de sus expresiones de misoginia. Recordemos su plan para eliminar el Femicido del código penal y el cierre del Ministerio de la Mujer, entre otras.
La vida y la integridad nosotras y las disidencias corre un peligro enorme con un impulsor de la violencia de género como él.
Saludos al principito, a nuestro Presidente actual y a los forros que votaron a quienes apoyan públicamente las ideas que sostuvo Margaret Thatcher.
Acá hay argentinos que verdaderamente NUNCA los vamos a olvidar.
Fueron, son y serán argentinas.