Cecilia Gomez Sosa, mami querida, la que le permitió a Chavez reformar la constitución a traves de mecanismos no establecidos en la constitución del 61.
Lo unico que hay que pedir para Cecilia Sosa es una celda en la cárcel.
🚨 | Lo ocurrido en Acarigua habla por sí solo.
Convocaron un “cabildo abierto” y la respuesta de los ciudadanos fue señalar los abusos y presuntas irregularidades de los cuerpos policiales.
El funcionario que tomó la palabra terminó siendo abucheado por los presentes.
El rechazo es evidente.
Esta clase de pendejos que intentan ser jefes no saben manejar una empresa.
Si tu empresa se ve muy afectada porque tus trabajadores se fueron unas horas antes, tu empresa es severa mierda.
Anda circulando por la red, esta foto de @ateo_digital con este mensaje.
A ver...no se puede afirmar con certeza que Jonathan (así se llamaba) esté en el infierno. Hacer tal cosa es jugar a ser Dios, y constituye un pecado grave.
Jonathan fue un ateo totalmente antireligioso y fanático de su ateísmo. Fue un así llamado "ateo militante". Ciertamente que el infierno existe y negarlo no hará que desaparezca. El infierno existe y no está vacío, pues hay mucha gente condenada allí.
Ahora bien, no sabemos con certeza quién se condenó. Cuando una persona muere, hay que rezar por su alma, por más que haya muerto con fama de santidad o con olor azufre. Solo Dios sabe quién se salvó y quien se condenó. Existen santos canonizados, pero no son la mayoría. Salvo los que fueron declarados santos, el resto no sabemos si se salvaron o se condenaron. Solo sabemos que hay gente salvada y gente condenada.
Es una falta de caridad muy grande desearle el infierno a una persona, por más enemigo de la fe que haya sido. Cristo derramó su preciosa sangre por esa alma condenada, y su perdición eterna representa un gran dolor en el sagrado corazón del Señor.
Yo no le deseo a Jonathan el infierno, como no se lo deseo a nadie. Ojalá haya tenido la oportunidad de pedir perdón y arrepentirse. Es muy improbable, pero para Dios nada es imposible. Si Jonathan se condenó en el infierno o se salvó, solo lo sabe Dios. A nosotros solo nos queda rezar por su alma. No juguemos a ser Dios ni nos pongamos en jueces, porque con la misma vara que midáis seréis medidos. Si alguno le deseó a Jonathan el infierno, mejor vaya a confesarse y pida perdón, porque será esa persona la que arriesga la salvación de su alma por semejante falta de caridad.
Ojalá que Dios tenga misericordia de Jonathan y de nosotros también, pues quien no tenga pecado, que tire la primera piedra. Bendiciones para todos.
Mi mamá es el mayor ejemplo de dignidad que conozco.
Dedicó 27 años de su vida como directora del liceo más grande de nuestro municipio, ubicado en uno de los barrios más peligrosos del estado.
Desde 2007 comenzaron a obligarla a llevar estudiantes y docentes a actos del chavismo. Siempre se negó. Defendió que la educación debía estar libre de la política.
En su último año prácticamente le quitaron el sueldo. Siguió trabajando por vocación, no por dinero. Cuando por fin cumplió los años para jubilarse, el Ministerio de Educación la registró como si hubiera abandonado el cargo.
Tuvo que luchar cuatro años para que le reconocieran una jubilación que era su derecho.
Eso también es chavismo: perseguir a quienes tienen principios, castigar a los educadores y convertir la dignidad en un acto de resistencia.
Hoy en día ese liceo lo que gradúa son puros futuros CICPC y SEBIN.
Mi mamá nunca se arrodilló a este régimen miserable, no conozco a una mujer más arrecha que ella.
🔴🟢 Ironie de l’Histoire : il aura fallu qu’un chef d’État africain, Ibrahim #Traoré (Burkina-Faso) revendiquant un discours radicalement anti-néocolonial et anti-occidental rappelle publiquement l’ampleur de la traite esclavagiste arabo-musulmane, pourtant l’une des grandes tragédies de l’histoire africaine, pour que ce sujet revienne dans le débat. Pendant ce temps, une partie des élites occidentales continue d’entretenir une mémoire sélective, réduisant souvent l’histoire de l’esclavage à la seule traite transatlantique, au prix d’une culpabilisation permanente de l’Occident et d’une occultation d’autres réalités historiques pourtant largement documentées.
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Estaría bueno que le preguntaran a Jorge si sigue siendo una mentada de madre para las víctimas reunirse para discutir sobre el CNE y el TSJ, o si ahora no lo es porque EE.UU. lo mando a hacerlo.
SSPX priest Fr. Georg Kopf said at Mass in Switzerland this week:
'There will one day be another pope who opens the door and welcomes us back. Just like Pope Benedict'
No tengas espíritu pueblerino. Agranda tu corazón, hasta que sea universal, “católico”. No vueles como un ave de corral, cuando puedes subir como las águilas.
San Josemaría Escrivá
Esta pregunta es irrelevante en el contexto venezolano. Aquí nadie sabe qué es derecha o qué es izquierda.
Aquí alguien se puede identificar como "capitalista" y al ratico está diciendo que controlen los precios.
¿Por qué se detestan los juguetes sexuales para hombres?:
Jesse Bering comenta aquí que los juguetes sexuales para mujeres (vibradores, succionadores y similares) se han normalizado completamente. Se venden y se perciben como herramientas de empoderamiento, placer autónomo y liberación sexual. Son vistos como algo moderno, positivo y hasta feminista.
En cambio, los juguetes sexuales para hombres (masturbadores tipo Fleshlight, automáticos, mangas, prótesis, etc.) generan mucho más rechazo, burla y asco social.
Jesse Bering se pregunta por qué existe esta diferencia tan grande. Según él, hay un doble rasero cultural muy fuerte: mientras el placer sexual femenino con juguetes se celebra, el placer sexual masculino con juguetes se ve como patético, triste o poco masculino. Un hombre que usa un juguete parece “incapaz de conseguir sexo de verdad”, mientras que una mujer que lo hace parece empoderada.
Esta reacción revela una vergüenza mucho mayor alrededor de la masturbación masculina y una idea tradicional de masculinidad que tolera mal que los hombres necesiten “ayuda” para obtener placer. Parte del rechazo también tiene que ver con homofobia latente y con la incomodidad que genera que un hombre penetre un objeto.
Bering concluye que esto es hipócrita e injusto. Los hombres también tienen derecho a explorar su placer sin vergüenza, y los juguetes sexuales masculinos merecen la misma normalización que los femeninos.