Para mí cuando alguien genera cosas lindas hay que decírselas. Naturalizar eso: decirle el bien que hace y no se da cuenta. Convertir eso en una forma de comunicación
me gusta la teoría de que, después de cada persona que te rompe un poco, la vida se encarga de cruzarte con alguien que te recuerda por qué nunca debiste dejar de creer.
Me parece un detalle tan bonito cuando alguien se acuerda de que tenias que hacer algo importante y te pregunta cómo te fue, si lo lograste, si todo salió bien. Ese nivel de atención y cariño está en otro nivel.