La vida siguió exactamente como debía hacerlo. Salió el sol, pasaron los meses, llegaron nuevas personas. Y aun así, hubo una parte de mí que tardó mucho tiempo en entender que el mundo no se había detenido solo porque algo dentro de mí se había roto.
Yo había estado medianamente bien, te recordaba normal y de forma tranquila, hoy me he desbordado en llanto, supongo que toca aceptar que hay días y días 😔
No sé si algún día pueda olvidarte, porque hubo un instante en el que tú y yo no fuimos duda, no fuimos intento, no fuimos casi. Fuimos certeza. No éramos eternos, pero si reales, lo nuestro no prometía quedarse, pero se quedó en mí; y eso me pesa más que cualquier para siempre.