Cuando menos lo esperas, la vida te vuelve a dar un golpe de realidad, a recordar que la vida es un segundo.
Por eso no podemos olvidar la importancia de cada abrazo, de cada te quiero, de disfrutar de las cosas pequeñas de la vida...
A toda esa gente que pone luces de navidad en la ventana, GRACIAS, porque yo voy por la calle enojado, con mal humor, veo tu ventana alumbrada y eso me transmite una felicidad, nostalgia, alegría, se ve preciosa