Cuando llegas a tu casa, entras a tu habitación y se te ponen los ojos llorosos porque tienes tantas cosas en la cabeza que no sabes cómo gestionarlas y ya ni sabes qué hacer con tu vida. Es horrible sentirse así.
Todos tenemos conductas autodestructivas y la mía siempre será pensar, pensar y pensar TODO EL TIEMPO. Sobreanalizar cada detalle, imaginar lo PEOR siempre y darle vueltas al mismo tema de manera obsesiva. ES DEMASIADO ESTRESANTE.