En Totana, 17, sin nombre, solo otra. Otra, y otra, y otra. No hay escándalo, no hay medidas, solo rutina. No hay urgencia, ni importancia. Pero ella ya no está, y aunque borren su nombre lo tenía, y aunque la hayan asesinado también tenía una vida. Era una mujer. Otra.
si una declaraciòn del propio abusador admitiendo que es un abusador no sirve de nada imaginaos lo que vale el testimonio d una víctima….. esto es vergonzoso
El precio de las mascarillas estaba descontrolado y se reguló. El precio de los antígenos estaba descontrolado y se reguló. ¿Sabéis que más está descontrolado? El precio de los alquileres... Ya sabéis que hacer.