Te levantas un 22 de diciembre con todas las vacaciones del cole por delante. Te sientas a desayunar mientras suena de fondo el sorteo de la lotería. Ya fantaseas con lo que te traerán los reyes y aún tienes a todos tus abuelos en tu vida. Éramos millonarios pero no lo sabíamos.
James Harrison donó sangre 1,173 veces a lo largo de 60 años, salvando a millones de bebés con incompatibilidad sanguínea Rh, gracias a un anticuerpo especial en su sangre que ayudó a prevenir la enfermedad hemolítica del recién nacido.