Que no te falle la memoria cuando quieras volver a buscarme, porque hubo un día en el que me viste destruida, llorando por ti, con el corazón hecho pedazos... y en vez de abrazarme, calmarme o siquiera preguntarme si estaba bien, decidiste ignorarme, irte y dejarme sola peleando contra lágrimas que nadie veía. Mientras yo me dormía llorando y despertaba con ansiedad, tú actuabas como si romperme no te hubiera costado nada. Y eso jamás se olvida. Porque uno puede perdonar muchas cosas, pero nunca la frialdad de quien te vio derrumbarte y aun así eligió darte la espalda.
Nunca entenderé a la gente que no le gusta estar en sus casas, para mí no hay nada mejor que estar en mi casa, con mi cama, mis cosas, mi espacio y mis tiempos. ✨