Pensar también implica poder quedarse con aquello que incomoda, contradice o duele sin tener que transformarlo rápidamente en otra cosa. No todo pensamiento tiene que llevarnos a sentirnos mejor.
Una de las narrativas contemporáneas más insistentes es la del pensamiento positivo. Si algo no funciona, entonces cambia de actitud, esfuérzate más, trabaja en ti. Esa lógica pone la responsabilidad en el individuo y deja fuera las condiciones materiales, las desigualdades, la enfermedad, la precariedad o la violencia. Y, sin embargo, ningún malestar se resuelve solo pensando positivo.
no se puede solucionar nada hoy así q fumate un porro en un rato te pedis una hamburguesa elegis la peli más confort que puedas y te acostas a dormir tempranito