No hay que olvidarse nunca quien estuvo ahi para calmarte cuando tenias un ataque de llanto, de miedo, de angustia, o de enojo. No hay que olvidarse NUNCA quien nos prestó un hombro, un beso, un abrazo. No hay que olvidarse nunca de quien nos refugió cuando afuera...era tormenta.
Dios mio q placer la ducha del día después de q saliste es como un segundo bautismo del q salís renovado, es la ducha de purificación de los pecados nocturnos en donde finalmente el SR puede recibirme denuevo en su paraíso ahre
Acabo de leer que "un feto de 12 semanas grita para que no lo maten y por eso le cortan la garganta"
Yo me quiero cortar la garganta con la cantidad de pelotudeces que dicen los antiderechos