Hoy me dijeron algo muy cierto: si las cosas salen como tú quieres, eso se llama dirección divina, vas por buen camino, pero si las cosas no salen como tú quieres, eso se llama protección divina.
De algo te cuida, de algo te protege la vida
Hay actores que fingen llorar en pantalla. Y luego está Emma D’Arcy, cuya entrega es tan absoluta que hasta un moco involuntario termina por convencernos de que no estamos viendo una interpretación, sino una emoción real. Denle el Emmy de una vez.
No exagero si digo que lo de Jacaerys Velaryon y Vermax entra directo al nivel de las muertes más dolorosas de toda la franquicia.
Al igual que nos pasó con Ned Stark, cuando Jace sale del agua tu cerebro se aferra a una falsa esperanza y se convence de que aún puede haber un rescate o que quizá lo tomen como rehén, sobre todo porque es alguien importante y jinete de dragón.
Entonces llegan los tres flechazos seguidos, sin pausa, uno detrás de otro, cada uno más letal que el anterior, y en ese instante la esperanza desaparece de golpe.
Pero lo que realmente me hace poner esta escena en la cima de mis traumas cinematográficos es lo que vino antes.
Ver a Vermax en el mar, luchando por mantenerse a flote mientras se hunde entre gritos de desesperación, es simplemente insoportable.
Esa sensación de impotencia mientras todo se desmorona te deja completamente roto.
Y aun así, lo que más termina de hundirte es Jace teniendo que abandonar a su propio dragón en mitad del desastre para poder sobrevivir.
Es de esas escenas tan bien ejecutadas, tan precisas en cómo te van llevando emocionalmente, que me va a costar horrores incluso volver a verla.
‼️URGENTE | Dos personas escalaron hasta la cima del Empire State Building en Nueva York y desplegaron una pancarta desde la antena: “Cuando el poder del amor supere el amor al poder, el mundo conocerá la paz.”
El hombre fue visto pidiéndole matrimonio a la mujer momentos después.