Cuando era joven, conocí a una mujer que parecía esculpida por la belleza misma.
Cada rasgo suyo era armonía, cada movimiento, una sinfonía visual.
Pero al pasar los días, y al escucharla más que mirarla, noté que su alma no tenía la misma gracia que su rostro.
La vanidad reemplazaba la dulzura, la superficialidad eclipsaba la profundidad. Y entonces ocurrió lo impensado: dejé de verla hermosa.
Porque cuando el alma no brilla, ni el rostro más bello puede sostener la luz.
El Einstein Libertario.-
Entrégate al proceso.
Olvídate del resultado.
Habita el presente.
Libérate del futuro.
Tómate este momento como si fuera todo.
Y deja que lo que venga, te encuentre preparado.
@PropositoyVida Simplificar los problemas. Si alguien no es claro con vos entonces es un no. Si te dicen nose es no. Si te mandan señales mixtas es no. No gastar energía en tratar de resolver y entender el accionar confuso de las personas... no sobrepensar.