Ninguna mujer quiere estar enojada todo el tiempo.
Si crees que sus acciones son exageradas, quizá sea momento de mirarte a ti mismo.
Una mujer no se vuelve complicada sin razón.
La mayoría de las veces es una reacción a la forma en que la tratas.
Nadie te ama más que tú cuando eliges dormir temprano, comer tu comida favorita, cuidar tu mente, mantenerte activo, ir al gimnasio e intentar cosas nuevas.
Una mujer se enamora por la manera en que la tratan, y se desenamora por la misma
razón. Así que, un hombre no pierde frente a otro hombre, sino frente a sí mismo.