No está mal emocionarse por el mundial. No está mal anhelar que México logre llegar lejos esta vez. Lo que sí está mal es ser indiferente ante el dolor de las madres buscadoras, la marginación de las sexo servidoras, el olvido del CNTE.
Que ser aficionado no te nuble la vista.
andaba manifestando un paciente para total el siguiente semestre y me acabo de enterar q le tumbaron los dientes a mi abuelo jaajajaja sabrá dios si a golpes pero ps ya