S nos contó que su mamá le pegaba a su hermanita bebé cuando le daba la teta y que su hermano mayor (en ese entonces de 9 años) la rescataba y la hacía dormir. A veces, me pongo a pensar cuánto dolor uno es capas de soportar. Estos niños, vivieron lo peor de lo peor. El desprecio, el desamor, el castigo, la violencia. Después de todo ese dolor, todos y cada uno de ellos decidieron vivir de otra forma y cada día de sus vidas se esfuerzan para superarlo. S lloraba en silencio porque antes en su casa no podía llorar porque si lloraba la castigaban.
Como no vamos a desvivirnos para mostrarle que las infancias se cuidan y protegen? Como no vamos a desvivirnos por demostrarles que hay otras formas de amar? Hoy llora, grita, se descarga. Le enseñamos que llorar hace bien y que si llora ahí vamos a estar nosotros para ella. S pintaba todo negro cuando llegó y hoy pinta de todos los colores. S no dormía en la noche de corrido y hoy se duerme después de un cuento hasta el otro día a las 9 o 10 am. Hoy S eligió su primer disfraz de paisana. Se lo probó, se sacó fotos y practicó su baile para el miércoles que la tiene muy emocionada y ansiosa.
Hoy, S dijo “yo no tengo mamá, pero tengo a Nati” y mi pecho se infló de amor y emoción.
Gracias a ustedes por leerme y acompañarnos 💫.
@dominiquemetz Vivo en provincia, tenía que pasar a capital para parir. En el límite me pidieron el permiso... Mí marido, precavido, lo tenía impreso en la guantera.
Esa sensación desoladora que solo comprenderán las mujeres que es salir de la ginecóloga con recetas para 3 estudios y dos análisis que te van a llevar todo el año hacer hasta que tengas que volver al control y asi en loop hasta morir