alguien dijo: "dejá de recordarme lo fuerte que soy cuando vengo a vos en busca de un espacio seguro para ser débil". Y esta es mi nueva frase favorita.
Si ya no me siento feliz en una casa porque encuentro goteras que no puedo arreglar, me mudo, pero no la prendo fuego ni la tiro abajo.
Hay que aprender a retirarse de los lugares con el mismo amor que se llegó, sea cual sea el motivo de la mudanza y no estoy hablando de casas.