Enséñale a tus hijos que la única forma de ser realmente impresionante es siendo una buena persona. No importa lo que tengan, lo que usen, dónde vivan o qué manejen. Lo que importa es que tengan corazones puros y buenas intenciones.
Otra vez una tragedia. Y otra vez: “falló la escuela”.
No.
Basta de pedirle todo a la escuela.
La violencia, el abandono, la falta de límites y de cuidado no nacen en el aula.
Los docentes sostienen lo que pueden, todos los días. No pueden reemplazar a la familia ni a la sociedad.
Si un chico llega armado, el problema empezó mucho antes.
Háganse cargo los adultos.
Porque seguir culpando a la escuela es la forma más cómoda de no asumir nada.
Un pibe mata a otro dentro de una escuela y la culpa es de los docentes. No de una sociedad enferma y cada vez más violenta, que reproduce constantemente discursos de odio. Seguro que no. Tampoco de una familia que no acompaña ni escucha.
Para mí el amor tiene mucho que ver con ayudar al otro a brillar, a crecer, estimularlo para que sea su mejor versión. Si una relación no suma, que no reste ni te apague.