La guerra siempre es desgarradora, lo sufra quien lo sufra.
Ojalá el dolor que has visto en Tel Aviv te ayude a comprender lo que viven, cada día, los civiles en Gaza: bajo las bombas, sin comida, sin hospitales, sin refugios… y sin prensa internacional que lo cuente.
En Israel han muerto 10 personas. Todas las muertes son terribles y ninguna debería ocurrir.
Pero en Gaza, ya van más de 50.000 muertos, entre ellos, 18.000 niños. Han sido asesinados 1600 sanitarios y 230 periodistas.
Por cierto la prensa internacional, sobre todo la prensa española, recorre cada día, también, las zonas afectadas de Israel por estos ataques.
A estas alturas no vas a darnos lecciones de periodismo.
En 1948, nació el Estado de Israel en tierras ya habitadas.
El mundo celebró el regreso judío. Para los palestinos fue el principio de su tragedia.
Entonces, una guerra lo cambió todo: desplazó a 700.000 árabes y sembró un odio que no ha cesado.
Aquí está la historia completa:
Israel mata a Yaqeen Hammad, de once años.
La activista más joven de G*za.
En redes sociales compartía vídeos que documentaban su trabajo voluntario en escuelas, comedores sociales y organizaciones benéficas.
Más de 17.000 niños asesinados por Israel.
El bostezo. El bostezo del representante de Israel mientras el de Palestina se rompe recordando los miles de niños asesinados.
Ahí está todo: la crueldad fascista ante el dolor que su destrucción provoca. Ese bostezo que también representa la desidia del mundo ante el genocidio.
Jolín, pero si este fin de semana Ayuso precisamente publicó un tuit a favor de Israel porque decía estar muy preocupada por los derechos del colectivo llamando terroristas a los palestinos diciendo que son homófobos y, mira por dónde, resulta que la homofobia la tiene a su lado.
Si te preocupa más que Melody tuviera un mal resultado que la masacre de un pueblo, es para hacértelo mirar. Si crees que la culpa de la baja puntuación de Melody es de RTVE, a lo mejor deberías dejar de seguir un festival donde pedir que dejen de matar gente se penaliza.