rincones de su boca; cuello que le apretó durante la unión de labios, se sentía tan frágil que estaba seguro de que si aplicaba un poco mas de fuerza podría llegar a romperlo.
Le causó gracia la forma del enojo y ataque ajeno, su demostración de agresividad al mostrarle esos colmillos fué tan tierna que una risa grave y profunda fue expulsada desde su garganta. Sin duda alguna se estaba divirtiendo con su actuar.
Ante el escupitajo entrecerró los ojos
para luego relamerse una vez más . ▭:Dulce nectar de conejita asustada, delicioso. .
El escupitajo le devolvió con tal precisión sobre los labios que sin dejarle tiempo de reacción abusó de aquella boca en un salvaje e invasivo beso ruidoso, larga lengua canina recorrió los. .
Sobre la cabeza de la contraria posó ambas muñecas atrapadas por su mano para realzar el hecho de lo vulnerable que estaba en esos momentos frente a el, dejando de morder brevemente para olfatear ese miedo que marcó una maliciosa sonrisa en el depredador.
Ese grito poco más y le rompe el tímpano de no ser porque le tapó la boca con una de las grandes manos. Eso sí, no dejó de morder, e hizo lo que pudo con la mano libre para agarrarle de ambas muñecas y así detener su ‘ataque’