En la era de la #InteligenciaArtificial, en la que la dignidad humana corre el riesgo de verse eclipsada por nuevas formas de deshumanización, tenemos el deber urgente de permanecer profundamente humanos, custodiando con amor esa magnífica humanidad que se nos ha dado y revelado en plenitud en Cristo, y que ninguna máquina podrá jamás sustituir en su esplendor. #MagnificaHumanitas
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Muy emocionante ver el primer tren del Metro de Bogotá rodando por el viaducto. El sueño de toda una ciudad, que por más de 80 años ha esperado el Metro, por fin se hace realidad.
Este es el Metro de Bogotá, de toda la ciudad. No importan las diferencias políticas, es un proyecto de todos y para todos.
Con las pruebas que arrancaron hoy en el viaducto, entramos en #BogotaModoMetro
La paradoja de los abogados de Elon Musk y OpenAI.
La semana pasada, en un tribunal federal de Oakland, California, se inició el juicio más famoso de la era de la inteligencia artificial. Elon Musk demanda a OpenAI (la empresa que él mismo cofundó en 2015) por haber traicionado, según él, su compromiso fundacional de operar como organización sin ánimo de lucro al servicio de la humanidad. Los demandados son Sam Altman y Greg Brockman. Detrás, como codemandado, Microsoft y sus USD 13.000 millones invertidos.
En esa sala se enfrentan, literalmente, los dueños de las inteligencias artificiales más poderosas del mundo. Musk es propietario de xAI y de Grok. Altman y Brockman dirigen OpenAI y ChatGPT. Microsoft tiene a Copilot integrado en toda su suite empresarial. Cualquiera de los tres podía haber metido el expediente completo a su propia IA, pedirle una estrategia procesal, un guion de alegatos y un libreto de contrainterrogatorio, y luego contratar a un paralegal barato para recitarlo en estrados. Pero no lo hicieron.
Musk llegó con Steven Molo, de MoloLamken, uno de los litigantes más caros de Estados Unidos. Del otro lado, William Savitt, socio de Wachtell, la firma que cobra las tarifas más altas de Wall Street. Honorarios que probablemente superan los USD 3.000 la hora. Quienes mejor entienden lo que su propia tecnología puede y no puede hacer, decidieron no usarla para defender lo que más les importa. Conviene preguntarse por qué.
Primera lectura: lo que la IA aún no hace. Un modelo de lenguaje, por sofisticado que sea, no lee un jurado. No decide en tiempo real si presionar a un testigo o retroceder. No construye una teoría del caso que sobreviva a un contrainterrogatorio adversarial. No calibra cuándo un juez está cansado, cuándo un perito se contradice, cuándo conviene objetar y cuándo conviene callar. El litigio de alto nivel sigue siendo, en lo esencial, un ejercicio de juicio humano sometido a presión.
Segunda lectura: la pirámide se aplana, pero no se derrumba. Sería ingenuo concluir que el abogado está a salvo. Dentro de Wachtell y MoloLamken la IA seguramente ya reemplazó silenciosamente capas enteras de trabajo. Los asociados que antes pasaban semanas en document review hoy supervisan herramientas de e-discovery asistidas por modelos de lenguaje. La investigación jurisprudencial preliminar, el primer borrador de un memorando, la revisión de cláusulas estándar. Todo eso seguramente ya migró. El partner litigante de USD 3.000 la hora está blindado. Pero el asociado júnior que cobraba sus horas haciendo lo mismo, no. La pregunta correcta no es si la IA reemplaza al abogado, sino qué nivel de la pirámide reemplaza primero. Y la respuesta es incómoda para los que apenas empiezan.
El moat del abogado de alto valor (juicio estratégico, relación fiduciaria, responsabilidad ante el cliente, criterio bajo incertidumbre) no solo se mantiene, sino que se vuelve más escaso y más caro. Lo que se mercantiliza es la capa intermedia: la búsqueda jurisprudencial, el primer borrador, la revisión documental masiva. Las firmas que entiendan esa distinción (y rediseñen su modelo para concentrar talento humano donde la máquina no llega, y delegar en la máquina donde sí) van a capturar valor desproporcionado. Las que insistan en cobrar honorarios de partner por trabajo que un modelo hace en segundos, no.
Sam Altman, mientras tanto, le paga a Wachtell por hora. Sabe lo que está comprando. Y sabe, también, lo que su ChatGPT todavía no vende.
Me uno a esta grave denuncia ciudadana. Es inaceptable que en un parqueadero de @MetroColombia en Bogotá no haya garantías mínimas de seguridad.
Solicitamos intervención urgente de la @PoliciaBogota y respuestas claras de @MetroColombia, @Bogota y @SeguridadBOG
A los que no volvieron
Hoy Colombia no habla.
Hoy Colombia calla.
Porque hay silencios que no nacen de la ausencia de palabras,
sino del peso del dolor.
Han caído hombres.
Pero no solo hombres:
hijos, padres, hermanos, sueños enteros que vestían uniforme y llevaban consigo algo más grande que ellos mismos:
el deber.
No murieron en anonimato.
Murieron en nombre de una patria que muchas veces no alcanza a decirles gracias a tiempo.
Murieron sosteniendo, con su presencia, una idea frágil pero imprescindible:
que el Estado existe, que el orden resiste, que la nación no se rinde.
Y hoy, esa nación —herida—
los mira partir.
A sus familias,
no hay palabras suficientes.
No existe consuelo que alcance cuando el vacío lleva nombre, historia, risa, voz.
Pero hay algo que nadie puede quitarles:
el orgullo inmenso de haber amado a quienes eligieron servir.
Porque servir, en Colombia,
no es un acto cualquiera.
Es una forma de valentía silenciosa.
Es levantarse cada día sabiendo que el riesgo no es una posibilidad lejana, sino una compañía constante.
Ellos lo sabían.
Y aun así, fueron.
Hoy no hablamos de cifras.
Hablamos de vidas.
De botas que no volverán a pisar el suelo que juraron defender.
De uniformes que quedan suspendidos en la memoria.
De miradas que ya no regresan.
Pero también hablamos de algo que no muere.
Porque hay muertes que no son derrota.
Son testimonio.
Testimonio de entrega.
De disciplina.
De amor por una patria imperfecta, sí,
pero profundamente propia.
Que nadie los reduzca a una noticia.
Que nadie los olvide en el ruido de los días.
Porque mientras Colombia exista,
mientras haya una bandera ondeando,
mientras alguien pronuncie su nombre con respeto,
ellos seguirán de pie.
Hoy los despedimos con dolor.
Pero también con gratitud.
Y en ese dolor, en esa gratitud,
vive lo mejor de lo que somos.
Honor y gloria a nuestros soldados.
AMEN
#ATENCIÓN | Fuentes confirman a Caracol Radio que hasta el momento van 48 muertos tras el accidente aéreo en Puerto Leguizamo, Putumayo. 38 de ellos ya están en la morgue.
Mientras tanto, los organismos de control siguen intentado recuperar cuerpos de los escombros.
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Y sí, ¡más noticias del Metro!
Contrato adjudicado en 2019. En enero de 2024 lo recibimos en 28% y hoy, dos años después, ya tiene más del 70% de avance.
En 2026, el Metro de Bogotá entra en la recta final y seguiremos trabajando para que sea, por fin, una realidad.
Sabias que el Tribunal Superior de Bogotá (Sala Civil) anuló la actuación de un proceso de pertenencia porque el juez de primera instancia no practicó personalmente la inspección judicial, delegándola a un funcionario mediante videollamada sin motivo válido.
⚖️ Fundamento jurídico:
-Art. 171 CGP: el juez debe practicar personalmente las pruebas, salvo causa justificada.
-Art. 375.9 CGP: la inspección judicial en procesos de pertenencia es obligatoria y debe ser personal.
-Art. 133.5 CGP: nulidad cuando se omite una prueba obligatoria.
📍 Aspectos relevantes:
-La inspección se hizo virtualmente, con un empleado del juzgado transmitiendo el recorrido.
-No se acreditó razón territorial, técnica o de orden público para hacerlo así.
-Se afectó la inmediación y valoración directa de la prueba.
-Se ordena rehacer la actuación desde la inspección.
⏰ÚLTIMA HORA/ Todas las sentencias de unificación del Consejo de Estado desde el 2012 hasta el 2025. Descargue aquí y acceda al documento completo. Publicación del @consejodeestado aquí: https://t.co/ZtmTyoEjPl
"De la vida no quiero mucho.
Quiero apenas saber que intenté todo lo que quise, tuve todo lo que pude, amé lo que valía la pena y perdí apenas lo que nunca fue mío".
Pablo Neruda