Una a estas horas solo tiene ganas de un capuchino con lechita deslactosada y saborizante sugar free, no por lujo, pero por necesidad de mantenerse viva.
El highlight de hoy fue que un señor se acercara a felicitarme por estacionarme en paralelo porque "normalmente las mujeres no se pueden estacionar" como yo lo hice "a la primera".