La situación es catastrófica. Me fui a dormir angustiado y me levanté igual. Esto es similar a un proceso de ruptura amorosa. Y lo peor es que no puedo hacer nada para evitarlo. Mi cerebro está literalmente en duelo.
Que te voy a decir ídolo, nos hiciste creer a todos que era posible una vez más. Con 39 años fuiste el mejor jugador de la Copa del Mundo. Nos diste todo, nos hiciste volver a ilusionarnos y nos diste lo mejor durante 20 años. Si este fue el último baile, gracias por todo Lionel.
Acá vemos como los factores socioeconómicos obligan a las pobres víctimas a tirarte un tiro en la gamba a pesar de que ya te robaron sin oponer resistencia