No me arrepiento de ninguna lágrima de las que derramé por mis animales queridos. Sería como renegar del amor que di y del que recibí, sería como negar que así como amo, a veces también me toca sufrir.
No importa cuánto te indignes, el mundo no se detiene por tu dolor. Te tirás a esperar empatía de quienes nunca te dieron nada, o te levantás con ayuda de los que sí están y te sanás, otra vez.
Regla de salud mental: Tenés derecho a expresar tu felicidad cuando te pasa algo lindo, aunque otros no la estén pasando tan bien. Alejate de quienes te hacen sentir culpable o egoísta por estar contento.
Un año nuevo, nuevos cambios, nuevos retos,nuevos caminos nuevas oportunidades
Y que piensen lo que quieran al final solo Dios sabe el porque de las cosas.