Luka Modrić, 35 años. Si llega a ser brasileño seria el mejor jugador del mundo. Muchos lo quieren retirar ya. Dame a Modrić y 10 más y te gano 3 champions seguidas.
Cuando José Mourinho se fue, no solo se marchó un entrenador. Quedó una herida. En él y en muchos de nosotros.
Pasaron los años, llegaron títulos, leyendas y etapas maravillosas. Pero siempre quedó la sensación de que aquella historia merecía un último capítulo.
Por eso su vuelta no es solo una decisión deportiva. Es algo mucho más profundo. Es reencontrarse con una parte de nosotros mismos. Con una forma de vivir el Madrid feroz, intensa, irracional y apasionada a la vez.
Porque al final, más allá de tácticas, fichajes o resultados, Mourinho es el madridismo que muchos aprendimos a sentir.
Y hay amores que, por mucho tiempo que pase, siguen siendo el primero.
Hoy se acaba oficialmente nuestro Real Madrid. El de nuestra infancia y adolescencia. El de nuestros ídolos y referentes. Vendrán muchas generaciones buenas y ganaremos muchos títulos, pero nuestro Real Madrid siempre será este. El que acaba hoy.
Es buen momento para volver a poner este vídeo de unos bomberos franceses llegando antes que los españoles a ayudar durante la gota fría en Valencia.
Hoy para quitar una lona han estado raudos y veloces.
Olivos de 400 años de antigüedad que producen el mejor aceite de oliva del mundo, sacrificados para que los chiringuitos que chupan de la Agenda 2030 reciban multimillonarias subvenciones por plantar placas solares chinas que solo valen para producir apagones.
Cientos de olivos arrancados para sustituirlos por placa solares en Jaén, nos dicen que esto es el progreso; acabar con nuestra soberanía alimentaria por hectáreas de chatarra.
Es curioso que aquí no se ven a los ecologistas encadenándose a los árboles.
Después de “Las Mejoras de Canadá 2023” y “las mejoras de Imola 2024” llega la ultimisima estafa de “Las mejoras de Montmeló 2025”.
Quiero ser ESTAFADO otra vez