Invocar el nombre de Dios para legitimar la violencia o la opresión es una profanación de este nombre. Nada de lo que desfigura la dignidad humana se puede reivindicar como una auténtica inspiración divina. El discurso religioso debe exhortar constantemente a desarmar los corazones y las palabras. #ViajeApostólico #Francia https://t.co/rhk1KeKrpq
Oigan, yo en general siempre he sido defensor de Taylor, de hecho, TLOAS no me parece un mal álbum como todos dicen, pero amiga, esas cancioncitas de Encore... Isabelita por Dios, hija, que spaghettis tan asquerosos.
Está especie de frailejones es muy rara, porque son árboreos; tienen ramas; Se ven en muy pocos lugares. Por favor, miren esta escena tan sublime como triste. El acceso a este bosque ha estado cerrado durante muchos años. Son los bosques protegidos de Iguaque. Son sagrados, sobra decirlo. Hoy entramos a este místico lugar para evitar que el fuego devore un bosque que se ha formado durante millones de años. Escuchen la banda de loros de fondo, desesperados porque el roble enorme que habitan está en medio de fuego voraz. Pero acá estamos un junte tremendo de voluntarios, cuerpos de bomberos y defensa civil y helicópteros trabajando duro para salvar ese roble añoso y este bosque mítico de frailejones árboreos... Y lo vamos a lograr. Perdón que escriba tan a la ligera pero entenderán.
El progreso tecnológico nunca es simplemente una cuestión técnica. Toda tecnología refleja, explícita o implícitamente, una determinada concepción de la persona humana, de la sociedad y del futuro que deseamos construir. El progreso científico y tecnológico, por tanto, debe ir acompañado de un correspondiente aumento de la responsabilidad. Cuanto mayor sea nuestro poder para transformar el mundo, mayor debe ser nuestra capacidad de discernir lo que sirve verdaderamente a la dignidad humana que Dios nos ha dado, de gobernar sabiamente y de cuidar de quienes podrían sufrir las consecuencias más graves de nuestras decisiones.
Va a ser muy difícil reponernos del arrasamiento político, institucional y simbólico al que Abelardo de la Espriella nos está precipitando. Se están destrozando todos los mínimos civilizatorios que nos permitían convivir en sociedad. Las más bajas pulsiones son refrendadas por quien encarna la máxima dignidad del Estado. Ya no es sólo un tema de vulgaridad y estridencia, es que se está proponiendo la reproducción en masa de una manera violenta, aniquilatoria y regresiva de habitar el mundo. Nos deseo discernimiento en esta cruzada perversa. Y decisión, sobre todo decisión.
acabei de me deparar com um tiktok falando que sua relação com você mesmo não pode girar em torno de melhorar. que em algum momento é preciso gostar de quem você é agora ao invés de esperar se tornar outra pessoa pra começar a desfrutar da própria vida.