No representáis el sentir del sevillismo, no estáis a la altura de lo que exige este escudo y, por supuesto, este estadio es más nuestro que vuestro. Por eso os pedimos que deis un paso atrás y os mantengáis al margen.
¿Cómo pensáis que este sinvergüenza va a salir a dar la cara, va a coger el toro por los cuernos y a tener un acto de dignidad al final de su mandato? ¿Es que no lo habéis asumido todavía? Este es un golfo, como lo es su padre y como lo era su abuelo. Un apellido de golfos, de vivos y caraduras y que en un momento dado tuvieron la suerte de estar en el sitio correcto, en el momento adecuado. Pero golfos, sinvergüenzas y rateros al fin y al cabo. Solo espero que la vida le devuelva todo el mal que está infringiendo a unas gentes que han depositado a lo largo de su vida su fe y su amor a una institución centenaria. Maldito seas tú y los tuyos.