Primero era Armani o Andrada, en el medio Armani o Rossi, después Armani o Romero y por último Armani o Marchesin. Así con todos los arqueros de turno, pero Franco se los cogió uno por uno.
Hoy se va el mejor arquero de la historia del fútbol Argentino, el que se garchó a todos.
Seguí festejando triunfos de Belgrano porque hace dos décadas que te caés a pedazos y cada año que pasa sos más chico y ridículo, club microbio y recontra mil re garchado por todo el continente
Es insalubre la cantidad de contenido que uno necesita ver después de una victoria así. En la tele voy a dejar un video de Casitalb puesto en loop hasta el domingo.
Lo eligieron “tribunero”, el mayor del lugar: 82 años. Hace menos de un mes perdió a su compañera de 55 años de amor. No se quebró. Agradeció estar ahí, sentirse acompañado. Para algunos es fútbol. Para los argentinos, también es abrazo, refugio y vida.
El tipo puede cambiar de cara, de casa, de novia, de familia, de religión, pero no puede dejar de soñar verlos saliendo juntos del túneñ del Monumental con la camiseta de River.
Los que se agarran la cabeza y se lamentan en esos palcos son los que hoy quieren sacar una chapa que no tienen, hasta con fotos de Guillermo dirigiendo a Vélez, el hombre que fue el protagonista del dolor más grande de sus vidas. El chiste se cuenta solo.
En el peor momento de Gallardo como DT se va de River otra vez con más victorias que derrotas en los clásicos, incluida una con suplentes y de visitante. Y jamás ganaron un título internacional mientras él estuvo en el banco.
Cada vez que quisieron hundir o burlarse de él apelan a un pene ajeno y no al propio. El dolor será eterno.