el diablo no pudo alcanzarme, entonces me castigó haciéndome ver cómo el hombre por el que me arrancaba el corazón, no fue capaz de esforzarse para no perderme.
Uno de los peores dolores que he sentido, es el proceso tan doloroso que se pasa cuando te alejas de alguien que realmente querías en tu vida y ver como a esa persona le da igual.
Las mujeres que saben trabajar y amar de verdad, no se derriten por dinero, se derriten por respeto, cuidado, amor verdadero y responsabilidad afectiva.