Nos amo cuando nos portamos como verdaderos hermanos que se re putean entre ellos pero que se defienden con uñas y dientes si viene a putear alguien de afuera. Aguante el Martín Fierro, José Hernández y el gran pueblo argentino salud.
Si el precio de haber tenido los huevos de mostrar esta bandera, mojando la oreja a la FIFA, a Trump y a Milei, fue haber perdido la Copa del Mundo, entonces que se metan la Copa en el OGT, porque la gloria es Argentina, y las Malvinas también.
Yo voy a empezar a usar el chiste de "segundo, Argentina". A los haters les va a explotar la cabeza. Si hay algo que sabemos hacer los argentinos es reírnos de nosotros mismos, y esa es la mayor expresión de inteligencia y resiliencia.
Los extranjeros que nos odian creen que con esto por fin vamos a bajar el copete, no entienden que la grandeza argentina reside en reconocernos como un pueblo soberano y no agachar la cabeza aún en la derrota. Nuestro orgullo es nuestra identidad, no lo van a entender nunca.