Nos amo cuando nos portamos como verdaderos hermanos que se re putean entre ellos pero que se defienden con uñas y dientes si viene a putear alguien de afuera. Aguante el Martín Fierro, José Hernández y el gran pueblo argentino salud.
Si el precio de haber tenido los huevos de mostrar esta bandera, mojando la oreja a la FIFA, a Trump y a Milei, fue haber perdido la Copa del Mundo, entonces que se metan la Copa en el OGT, porque la gloria es Argentina, y las Malvinas también.