Desde que no cuento mis libros, me relaciono mucho mejor con el hábito de la lectura. Conecto con el momento y el placer de leer lo que me apetece, cuando me apetece y como me apetece. Antes de esto, tenía prisa por acumular, por tachar. Ahora quiero leer, no quiero "haber leído"
¿Por qué cuentan los libros que leen por año? Una actividad totalmente lúdica y alejada de toda productividad, como la lectura, sometida al escrutinio de lo cuantificable. No es por ahí, amigos. Abrazo.
Releyendo mis diarios adolescentes esta Navidad me he dado cuenta de que tengo material para escribir un Bestseller de Autoayuda estándar del mercado, pero con el doble de sarcasmo. Maldigo el día en el que Dios me dio una ética