No sé si hay que separar al artista de la obra. No sé si me interesa hacerlo, de hecho. Uno acepta el arte como se presenta, y elige qué toma y qué desecha. Qué le sirve, a pesar de las contradicciones internas.
Y siempre hay que recordar que los ídolos tienen pies de barro.
Cuando todos son culpables, nadie es culpable. Y esa impunidad es lo que quieren algunos sectores políticos que agitan las consignas de moda a las que se suben las ovejas sin reflexionar por un momento sobre los despropósitos que repiten con tal de no quedar afuera del vagón.
Que malo que es el sistema de backup de WhatsApp. Pretende que libere la mitad del espacio del celular antes de poder subir las cosas a la nube y al final uno termina borrando todo de cualquier forma para no perder tiempo viendo que se respalda y que no.
Pocas cosas más vergonzosas que la defensa del doblaje en el cine. No vamos a juzgar muy duramente a esta generación con problemitas de atención, pero no vengan a justificar sus carencias como si fuesen elecciones válidas y lógicas.
EL CINE DOBLADO YA DOMINA LAS SALAS ARGENTINAS
La mayoría de las funciones de cine en Argentina ya se proyectan dobladas al español. Según programadores y exhibidores, cerca del 80% de las películas se ofrecen en castellano, una tendencia que se profundizó tras la pandemia y que redujo notablemente la oferta de funciones subtituladas.
Testimonios
"Las cosas cambiaron y hoy en día existe un hábito que nos fue implantado de manera paulatina". — Adrián Ortíz, programador de salas.
"Lo que venimos observando en los últimos años es un cambio en los hábitos de consumo que responde también a un cambio cultural. Las decisiones de programación respecto a los formatos e idiomas acompañan una demanda creciente del público por las funciones dobladas al español. Si bien el doblaje se asociaba al público infantil, hoy vemos que muchos adultos también eligen ver películas en castellano, muchas veces por comodidad". — Cinépolis.
"No es una decisión de la empresa, sino que se trata de una demanda del público. Una gran mayoría de las personas que van al cine prefieren no leer". — Gaby Zamora, gerente comercial de Cinemacenter.
"Ver una película subtitulada exige más al cerebro que una doblada: hay que integrar imagen, audio y texto en simultáneo, con mayor demanda sobre la memoria de trabajo y la atención dividida. No es un esfuerzo enorme, pero es constante, y el cerebro que lo hace regularmente ejercita circuitos que el otro no usa. Hay un principio bien documentado en neurociencia cognitiva: las redes neuronales que no se usan se debilitan. A eso se suma que leer subtítulos implica comprensión lectora activa en tiempo real, una habilidad que hoy está en retroceso entre los adolescentes". — Alejandro Andersson, neurólogo.
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He denominado como el fenómeno Marcela Pagano a la situación donde identifico a alguien por alguna característica notable (positiva o negativa), en este caso por la voz que conocí en la radio; pero no puedo asociarla a una cara. Cada vez que veo su foto es una persona distinta.
@flaneurbano Es un bloque bajo y que no compite por protagonismo. Me parece que incluso gana espacio libre alrededor a simple vista. Horrible el render, pero ese es otro tema.