Siempre me ha gustado ver los partidos de Emelec, ganen o pierdan, pero no es lo mismo verlo solo acompañado solo de una una foto tuya, a recordar cómo era antes, cuando ambos lo veíamos y nos moríamos de coraje por ver a ese equipo
Cuando un padre muere, no solo se va él.
Se va tu raíz, tu roca, tu escudo.
Se va esa voz firme que te regañaba con cariño, ese silencio que te cuidaba sin palabras, ese abrazo torpe, pero lleno de amor.