Lo que está ocurriendo con el tusi en Colombia dejó de ser un mito de pasillo para convertirse en una practica psicoactiva transversal y por lo tanto un asunto real de salud pública. Quienes habitamos la fiesta, investigamos sustancias y trabajamos en reducción de riesgos y daños desde hace más de una década sabemos que el tusi contemporáneo ya no corresponde a una sustancia definida, sino a un cóctel químico impredecible y altamente variable.
En los últimos años hemos identificado mezclas cada vez más complejas, incluyendo la presencia preliminar de xilacina —un potente sedante veterinario— en algunas muestras analizadas en contextos de fiesta. Esto ha encendido alertas por su posible relación con afectaciones vasculares severas. @dariosendoyaz@cuervoji@acciontecnica
madurar es volver a conectar con la chica rara de 14 años que llevas dentro, que sabía exactamente quién era antes de que el mundo intentara convencerla de lo contrario
Nada es más genuino que el poder que desata el amor real porque te implosiona adentro. Te obliga a romper estructuras que sin sentir algo movilizante nunca hubieras identificado. Como Dostoevsky cuando escribe:corrí hacia el amor porque necesitaba que destruyera a quien solía ser