México se está convirtiendo en el güey malacopa que no sabe cuando pararle a su desmadre:
- 4 muertos por asfixia en el Ángel
- Atropellados por zangolotear vehículos
- 1 hombre linchado y asesinado por una multitud ebria de fiesta
-Descalabrados, lesionados
-Vandalismo y acoso
- Peleas, golpes, robos, toneladas de basura
Eso no es “la fiesta del futbol ni el derecho a la felicidad” es la romantización y normalización de la violencia en un país que todos los días produce 40 muertos. Festejo no significa anarquía.
El himno popular del mundial para México terminó siendo Hasta que te conocí de Juan Gabriel en Bellas Artes. Y el fútbol es uno d los espacios que más cataliza la masculinidad en su homofobia. No es juicio, solo un retrato de esa curiosa idiosincrasia mexicana en su contradicción
A quién le quede el saco y que le duela a quien le tenga que doler.
El mexicano que no controla la fiesta, que vandaliza carros, orina monumentos de desaparecidos, rompe locales, roba en el tumulto, destruye mobiliario público, hace “bromas” que atentan a otros o se pone violento por “la emoción del futbol”, es el mexicano frustrado, resentido que no sabe convivir…