Responsabilidad afectiva también es avisar cuando no podrás responder porque saldrás, estarás ocupado o no te sientes bien para hablar. A veces dejamos a las personas preocupadas y pensando que tal vez hicieron algo malo, y no. Avisar no es una obligación, sino un acto de cariño.
A veces creo que si quisiera a la gente como a mi me gustaría quererles, terminaría asfixiándola, así que al final decido acompañarles en sus vidas, y esperar, pacientemente, que poco a poco puedan ir comprendiendo aunque sea una pequeña parte de magnitud de mi amor hacia ellos.