Le cuido el corazón como si valiera más que el mío, le aconsejo y corrijo con amor, no le aplaudo lo que sabe que hace mal y le digo siempre lo que no quiere escuchar, y no, no lo hago por que no la quiera, todo lo contrario yo a esa mujer la amo!
Te amo Bogotá, nunca facha, nunca ciega, siempre revolucionaria, soñadora, humilde, respetuosa. Después de todo, ningún lugar de Colombia se quedará sin apoyo de la capital, de la fría, de la que recibe a diario a miles y miles de personas con grandes sueños, que lindo. 🥹