Los tiempos de Dios no sólo son perfectos: son justos, sabios y siempre llegan cuando el corazón está listo para agradecer lo que un día pidió llorando
Matan a un criminal y arde el país.
Matan a 10 mineros, 20 activistas, 30 periodistas, 40 estudiantes, 15 restauranteros, 120 candidatos, 7 niñas, etc. y la vida sigue como si nada.