El segundo gol de Argentina contra Egipto y, en general, todo el Segundo Tiempo de ayer, es un hecho monumental en la historia de los Mundiales y en la historia del fútbol. Acabo de verlo detenidamente otra vez y, realmente, no lo puedo creer. Está bien que soy parcial, pero no recuerdo nada igual. Obra maestra de nuestra Selección, genios absolutos todos, no tengo palabras para agradecerles. Se merecen lo mejor del universo.
Pensar que ya hay una generación de pibes que no vivió la Copa América 2011 Experience y que eran muy chicos cuando Sampaoli dirigió con una remera 2 talles más chica luciendo los tatuajes de Callejeros. Envidia sana