Esto es normal, no es odio.
Si fuera odio, habría sucedido el primer día que empezaron a entrar inmigrantes. Sin embargo, hasta los más intolerantes hemos sido civilizados con ellos durante años.
Pero aguantar robos, puñaladas, machetazos y violaciones tiene un límite.
Ya viéndoles las caras se les ve buena gente, menuda desgracia tenemos con las charos follamoros. Deberán responder ante la justicia cuando llegue el momento por alta traición.
Esta es la típica feminista a la que no la puedes llamar “guapa” pero le baila el agua a los acosadores de los países que visita y adopta sus costumbres sin rechistar.
Para ella todo está bien menos lo suyo.
Mientras que en España si le dices guapa a una tía eres un machirulo de mierda y un acosador en Marruecos aceptan ponerse el velo y se ríen del acoso callejero. Si opino de estas lagartas acabo preso.