El hermano, condenado. Su mujer, imputada. Sus dos manos derechas, condenado e imputado. Su Fiscal, condenado. Su fontanera, el DAO de la policía y la Directora de la Guardia Civil y tres presidentes de la SEPI imputados. Su país, invadido. Admiro la fe del que todavía le vota.
@la_wiwa Yo echo muchísimo de menos a una amiga q estuvo en mis momentos más complicados... pero q se fue a vivir a Italia y en poco más de un año y tras varios detalles raros, una vez me dijo que prefería poner una lavadora que gastar ese tiempo hablando conmigo.
Ahí corté la relación.
Ojalá un artículo en alguno de los diarios locales donde nos expliquen detalladamente a donde van realmente destinados la subida del 50% que nos metió el alcalde en la factura del agua para mejoras de infraestructuras y saneamientos.
Un modelo que ha colapsado, que ha encarecido la vivienda a niveles inasumibles, que ha borrado hasta el último rasgo de identidad urbana y que, para colmo, ha infectado las playas hasta tener que cerrarlas. Este señor quiere exportarlo a toda Andalucía.
@wiguelili Se pueden hacer un montón de cosas chulas en redes, pero claro, hay que trabajarlas.
En el último año parece que han puesto a un chaval de 15 años a hacer el ganso. 🤷🏻♂️🤦🏻♂️
He leído la columna de Ana Iris Simón sobre los hoteles adults only.
Mira que escribe bien, pero siempre hay algo que me chirría en sus planteamientos, y en esta ocasión también.
El debate es interesante.
Ella lo cuenta como si el mercado se hubiera inventado la demanda: el capitalismo trocea la realidad, expulsa a los niños del espacio común y les vende la parcela sin críos a los amargados dispuestos a pagarla.
Qué harían sin echarle la culpa al capitalismo de todo.
Pero la realidad es que el mercado pocas veces inventa la demanda: la detecta y la cubre.
Y la pregunta que ella no se hace es de dónde ha salido la demanda, porque hace treinta años no existía en España.
El primero abrió en 2007 en Canarias y su expansión estos últimos años ha sido fulgurante.
Los niños han estado siempre en los hoteles, en las bodas y en las sobremesas.
Los que ya tenemos una edad crecimos en restaurantes llenos de ellos y a nadie se le ocurría pedir un comedor sin niños.
¿Qué ha cambiado desde entonces?
Los niños desde luego que no, revoluciones tecnológicas aparte.
Lo que ha cambiado es lo que hacen los adultos que van con ellos.
Hemos pasado de educar a “acompañar���, de poner límites a “validar emociones”.
Hay toda una corriente de crianza, con sus gurús, sus libros y sus cuentas de Instagram, que sostiene que decirle que no a un niño lo frustra y que frustrarlo lo traumatiza.
¿Es eso capitalismo?
El resultado son padres que no cortan una rabieta porque eso sería invalidar al niño, y que, como dice Ana Iris, hacen scroll tranquilamente pero no en la piscina “adults only”, sino en el restaurante de un hotel normal donde su hijo convierte el bufé del desayuno en un parque de bolas.
Y a partir de ahí pasa lo previsible.
Convivir con niños siempre ha tenido un coste en “molestias”, y era perfectamente asumible porque había unos adultos gestionándolo.
El que diga lo contrario miente.
Cuando esos adultos dimiten de sus funciones, el coste lo paga el de la tumbona de al lado, que a lo mejor tiene siete días de vacaciones al año y no quiere gastarlos aguantando rabietas de desconocidos.
Ahí, y solo ahí, aparece el hotelero con su cartel de adults only, que llega el último a la cadena, como llega siempre el mercado: a cubrir el hueco que otros dejaron antes.
En lo que sí estoy de acuerdo con ella es en que los niños aprenden a ser adultos conviviendo con adultos. Claro que sí.
Pero convivir es precisamente lo que ya no se enseña: normas, límites, un “aquí no se grita” y un “pídele perdón al señor”.
La comunidad que Simón reivindica la sostenían los padres que educaban para ella.
Y luego está el comodín de siempre: la culpa es del capitalismo. Cómo no.
Es un diagnóstico comodísimo, porque si el culpable es el sistema, nadie tiene que mirarse al espejo: ni el padre que no educa, ni el que ha convertido al niño en el centro del universo.
En algo sí tiene razón: si el capitalismo ha aportado algo a esta historia son las pantallas.
Hay una industria entera diseñada para capturar la atención de los niños, y eso ha puesto el atajo a huevo.
Pero la tablet no llega sola a la mesa del restaurante: se la pone delante un adulto que ha decidido que es más cómodo silenciarlos que educarlos.
El capitalismo tendrá mil pecados, pero no le ha quitado a ningún padre la capacidad de decirle que no a su hijo.
Así que sí, es el mercado, amigo. Pero el mercado va siempre detrás.
Delante va una generación de padres convencida de que educar y decir “no” es traumatizar.
Mientras eso no cambie seguirán abriéndose hoteles sin niños, por muchas columnas que se le dediquen al asunto un sábado en El País.
A ver si el plan de @unicajaCB va a ser presentar las equipaciones y los jugadores, a la vez, en una caseta de la feria del Real, por irlos malagueñizando a todos... ����🤣
@GIGANTESbasket@ACBCOM Cambiar las normas para que Real Madrid y Barcelona estén siempre beneficiados. Eso sí que es un clásico de toda la vida. Ojalá un baloncesto español sin Barça ni Madrid.
¿Habéis pasado por un aeropuerto?
¿Veis la cantidad de control que hay de cada persona y la cantidad de información que recopilan sobre ti?
¿Sabes que sucede cuando tú tratas de saltarte ciertos procesos de los controles de seguridad y más si cruzas ciertas fronteras?
¿Por qué para unos sí y otros no?
No me vengáis con chorradas políticas, porque me dan igual izquierdas y derechas, me dan igual todos.
Cuando un menor saca un cuchillo, deja de ser un niño.
Un policía en Estados Unidos lo entendió al instante.
Vio al menor desemfundar el arma blanca en medio de una pelea. No calculó la edad. No pensó en titulares. No dudó. Priorizó la vida de los presentes, sacó su arma y solo bajó la guardia cuando el agresor soltó el cuchillo. Entonces lo arrestó.
Eso se llama hacer el trabajo.
Los menores que eligen actuar como delincuentes armados no merecen el escudo de la inocencia. La responsabilidad no se mide por el carnet de identidad: se mide por la acción. Quien amenaza con un cuchillo debe enfrentar las consecuencias como el delincuente que decide ser.
If anybody wants to know why Gen X is always mad, it's because they had to replace their record collections with a tape collection that they had to replace with a CD collection that they had to replace with an MP3 collection, and now they need a subscription to listen to music
بفيلم #TheOdyssey في مشهد الحوريات انقالت اقوى جملة سمعتها بحياتي ومن يومها وانا افكر فيها، عميقة بشكل خيالي
أوديسيوس يربط نفسه بساري السفينة عشان يسمع أغنية حوريات البحر (السيرينات)، الأغنية اللي محد سمعها وطلع منها حي. واحد من البحارة سأله: "شلون كانت؟" فرد عليه:
"All the things you wanted to be, and then all the things you wished you never wished for. It was a delicious itch you want to scratch, but you find it under the skin, and you can't reach it. So the delicious itch becomes unbearable. It told you what you most want is what you most can't have, and what you most can't have is what you already had and lost."
"كل الأشياء اللي كنت تتمنى تصير … وبعدين كل الأشياء اللي تمنيت إنك ما تمنيتها أصلًا. كانت مثل حكة لذيذة تبي تحكها، بس تكتشف إنها تحت الجلد، وما تقدر توصل لها. ومع الوقت، هالحكة اللذيذة تصير عذاب. كانت تقول لك إن أكثر شي تبيه هو الشي اللي مستحيل تحصله، وإن أكثر شي مستحيل تحصله … هو الشي اللي كان عندك وخسرته."
بمعنى اخر هي ذاك الصوت اللي داخل راسك، اللي يقنعك إن الحياة اللي ما عشتها كانت أحسن من الحياة اللي عايشها الحين. الصوت اللي يهمس لك:
"لو إني اخترت قرار غير … لو إني ما تركت هالعلاقة… لو إني كملت…الخ" ويخليك تدريجيًا تغيب عن واقعك
وأعتقد هذا السبب اللي يخلي اللي يسمعها ما يعيش، مو لأنها تقتل الجسد، لكن لأنها تسرق حضورك
إذا طول عمرك تتحسر على حياة ما عشتها، مستحيل تعيش الحياة اللي فعلًا عند�� بكل تفاصيلها