No sorprende que el discurso anti-odio de la magistral EL DÍA DE LA REVELACIÓN, el particular GRAN TORINO de Spelberg -su CERRAR LOS OJOS, su THE SHROUDS- haya encontrado una turba de gañanes que solo vuelcan odio sobre ella. Pero al final ganará la película. Siempre lo hacen.
Hoy metí doble película en el cine, una bien y la otra obra maestra.
Buena película para reforzar el ambiente mundialista.
Y el maestro Roberto Rossellini.